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Everardo Mora y el mundo de sus caracterizaciones que no sabes que conoces

Everardo Mora y el mundo de sus caracterizaciones que no sabes que conoces

Por: Alejandro Peregrina

Si ustedes viven en la Ciudad de México quizá hayan notado que últimamente las calles están forradas de anuncios de la nueva puesta en escena de La Señora Presidenta con Héctor Suárez en el protagónico. En el póster lo vemos de frente en sus dos personajes, los gemelos Martín y Martina. Todos tenemos en la cabeza la importantísima imagen de Gonzalo Vega en esos papeles desde hace mil años, ¿pero esta nueva caracterización, con este nuevo actor detrás del famoso rol grabado en la mente colectiva del país, da el ancho para ser tan relevante como su antecesor?

Everardo Mora es responsable de ambas caracterizaciones, así que están en las mejores manos para hacerlo. Everardo también es responsable de muchas caracterizaciones que todos podríamos reconocer de inmediato, igual o más famosas que su presidencial señora. ¿Cuáles? Bueno, hablamos con él para que nos cuente de primera mano.

AP: Everardo, empecemos literal por el inicio. ¿Cómo empieza tu interés por el maquillaje?

EM: Desde niño. A los seis o siete años ya caracterizaba y deformaba mis muñecos. Combinaba plastilina anaranjada, café y blanca y hacía prostéticos miniatura para mis juguetes articulados. Profesionalmente hice la carrera de Ciencias y Artes de la Comunicación y ahí empiezo a conocer el maquillaje profesional con la maestra Cuquita Bustos y paralelamente hago la carrera en la Esmeralda, pero como termino antes Comunicación, me voy a trabajar a Canal 13. Empiezo como asistente de producción y mis siete primeros años laborales son ahí y empiezo a fascinarme viendo cómo se hace la caracterización y el maquillaje correctivo. Como asistente de producción yo era el que carrereaba a todos, pero veo también el potencial de lo que se podía hacer ahí y yo ya traía este rollo de hacer maquillaje de efectos especiales.

AP: Siempre ha habido una industria de cine y televisión en México y eso conlleva que haya caracterización y efectos especiales, ¿pero como tal hay un lugar formal donde estudiar eso?

EM: Ahorita ya los hay, pero cuando yo empecé tenías que pegarte a alguien como aprendiz o pupilo y agarrarle el modo. Yo no tuve eso pero aquí hay algo más interesante: cuando yo tenía como 15 años, mi hermano Estuardo Mora era el travesti “Tatiana Volty” , entonces yo de chavito veía cómo se transformaba y cómo se maquillaba y para mí eso era magia. Asistirlo fue mi primera experiencia, de hecho, y cuando entro a Televisa por ahí del ’85, habiendo terminado la Esmeralda, conozco a Rafael Gálvez y empiezo a trabajar ahí llevando los guiones en físico a Toluca todos los días porque no teníamos correo electrónico. Eso era mi trabajo y Rafael, en agradecimiento, me dijo “lo que quieras de Televisa”. Yo escogí una entrevista para hacer maquillaje en la empresa y el día que me entrevistaron fue también el día que empecé a trabajar. Ahí trabajé con la reconocida Lupelena Goyoneche que fue mi jefa y maestra.

AP: ¿Cuál fue tu primer trabajo como maquillador en Televisa?

EM: Mi primera chamba fue caracterizar a Diego Schoening de Rey Mago.

De caracterizar al peor de los Timbiriches de Rey Mago, Everardo escaló a las grandes esferas de Televisa y creó el maquillaje para telenovelas tan grandes y definitorias de su tiempo como Cuna de Lobos, Rosa Salvaje y El extraño retorno de Diana Salazar. Everardo dice que el famosísimo parche de Catalina Creel estaba planeado en el guión como un parche correctivo color carne, pero en la primera junta de producción tramaron la brillante idea de coordinarlo con el outfit del día de Catalina y así elevar el dramatismo y nivel cool de la villana más grande que ha visto la industria televisiva mexicana. Everardo también dice que Cuna de Lobos fue muy importante en su carrera porque tuvo que hacer todos los efectos de violencia en Alejandro Camacho y el galán Gonzalo Vega, quien terminó marcando aún más su vida y su carrera. Durante el pico de su popularidad en Cuna de lobos, Gonzalo comenzó a tener pláticas para la puesta en escena de La Señora Presidenta en México, que en su pura esencia implica un trabajo de caracterización enorme y debían acudir a alguien que diera la talla.

EM: Como a mí me tocaba “madrearlo” y hacer todo su trabajo de efectos especiales, Gonzalo me dijo que tenía un proyecto en puerta, pero que había un problema. Su caracterización requería transformarlo de hombre a mujer, pero Gonzalo tenía una barba cerrada en Cuna de lobos. Me preguntó qué podíamos hacer porque no quería rasurarse. Al final pudo terminar el proyecto e hicimos sin problemas la caracterización de la Señora con toda la libertad creativa.

Otro gran momento de Everardo fue hacer el maquillaje y caracterización para El Show de Terror de Rocky y, según Everardo, su cosa favorita de la obra es que abogaron por una diversidad sexual versus los tapujos de la época (porque el maquillaje, como muchas otras expresiones, también puede ser contracultural).

Hablando de romper barreras en el mainstream mexicano y, tratando de llevarle el paso al currículum de Everardo, en algún punto de su carrera llegamos a Héctor Suárez con su transgresor show de televisión “¿Qué nos pasa?”. Todo esto que hemos discutido hasta ahora son cosas que pasaron antes de que yo naciera y, sin embargo, puedo ubicar por su resonancia y disidencia cultural.

AP:Algo que define a mi generación son los justicieros sociales y hacer “¿Qué nos pasa?” en estos años es impensable, para empezar, por qué pusiste a Héctor Suárez en blackface.

EM: Bueno, Azcárraga podía pagar las multas del RTC, pero con las caracterizaciones de Héctor no pasaba nada. De hecho cuando Héctor termina vetado de Televisa, yo me muevo al cine y a la producción de comerciales y videos con Alejandro González Iñárritu, pero le dejo a Alfredo “El tigre Mora”, mi hermano, todo lo que es de cine y yo me dedico de lleno a la televisión y teatro, pero los dos seguimos trabajando para Z Films haciendo comerciales con el Negro.

El regreso al teatro de Everardo tenía que ser de primera como todo su trabajo hasta entonces, así que Disney llega al país para hacer la producción mexicana de La Bella y la Bestia desde Broadway. Everardo gana la concesión de entre tres candidatos por su manera de resolver en escena la transformación de la Bestia a príncipe frente a los ojos del público. ¿El secreto?

EM: Te hacen firmar un contrato para no revelar la magia de Disney donde no puedes decir nada al respecto.

¡Magia de verdad!

Luego de eso y hacerse responsable del bebé de Andrew Lloyd-Webber, Cats, en su versión mexa, Everardo se va a vivir a Montreal donde hace trabajo para el Cirque du Soleil. Por ahí del 2012 regresa a México a un panorama cambiadísimo. La función del maquillaje para medios había cambiado y, gracias a la popularidad del drag y la revelación de secretos de especialistas al mainstream, Everardo se confronta con la educación y el populismo de su craft.

EM: Para mí es importante que el travestismo haya salido del clóset y que socialmente se haya abierto y que todo el mundo quiera ser maquillador. Eso está muy chingón, pero tienen que educarse. Hay que entrenarse.

Ahora bien, el presente. Everardo regresa a hacer mancuerna con su viejo e irreverente maniquí Héctor Suárez para el muy actual revival de La Señora Presidenta.

AC: ¿Qué diferencias hay de la primera vuelta con Gonzalo Vega a esta?

EM: Esta es un reto mayor en el sentido que Gonzalo se resolvía con maquillaje y una peluca. A Héctor le tenemos que restirar la cara. El reto era hacerlo una señora guapa, como una Gina Lollobrigida. Siempre es importante cuidar al actor. Es el que lleva tu trabajo puesto.

Pero currículum de lado, Everardo, en sus palabras, es el único loco que se avienta a promover a sus compañeros caracterizadores. ¿A qué se refiere con esto? Pues Everardo se encuentra promoviendo la creación del Museo de la Caracterización.

EM: Yo hago el museo para exhibir el trabajo de caracterización que se hace en México porque es muy digno. Yo no quiero llenar el museo con mi trabajo, porque no soy tan egocéntrico. Esto se trata de un museo itinerante que se pone una vez al año. El año pasado estuvo en el Centro Cultural San Ángel y ahorita está la propuesta de hacerse en el Teatro Helénico en mayo.

Ahí lo tienen. Estén al pendiente y vean el trabajo del maestro pronto en el museo itinerante o en el teatro, en la cara de Héctor Suárez en vivo.

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