Soy nuevo Olvidé mi contraseña

¿Cómo fijar tu tarifa inicial como maquillador en 10 pasos?

Basicos del maquillador
12.06.2018

Por Eugenia Varguez, maquilladora profesional

Uno de los aspectos que más preocupan a los artistas de maquillaje que comienzan es cuánto cobrar por sus servicios. Este aspecto es clave para poder tener una carrera exitosa y sin embargo, a menudo es tomado a la ligera. La mayoría se limita a establecer una tarifa menor o igual a la de otros maquillistas y desafortunadamente, no es lo indicado.

En este artículo te comparto los pasos para encontrar una tarifa inicial que te convierta en un maquillador competitivo y exitoso en su negocio. Si eres ya veterano, no está de más que lo revises y decidas si tu tarifa es razonable.

1. Analiza y define tu servicio

Todos maquillamos para eventos, quince años, graduaciones, novias y demás; pero ¿qué te hace a ti especial? ¿qué te hace diferente y único?

Haz un análisis de tu servicio. ¿Planeas trabajar a domicilio o en un estudio? ¿Qué equipo llevarás contigo? ¿Qué servicios vas a ofrecer? ¿Qué tipo de productos utilizarás? Mientras más específico seas, mejor.

Tú eres quien debe establecer la identidad de tu empresa y sus servicios; quien mejor debe conocerla. Ponlo todo por escrito, sin omitir detalle. Si tienes políticas de servicio, incorpóralas a tu documento.

 

2. Elige tu mercado

Piénsalo bien, ¡esto es importante! No significa que no vayas a tomar trabajos fuera de éste, sino que definirlo, te ayudará a establecer tu tarifa y concentrar tus esfuerzos en la búsqueda de clientes.

¿Qué tipo de personas te gusta o te gustaría atender? ¿Quieres trabajar cerca de casa? ¿Qué tipo de maquillaje te gusta hacer? En todos lados hay trabajo. Sin embargo, lo ideal es que disfrutes tu trabajo y atender a tus clientes. Si detestas hacer maquillaje natural para personas maduras, por ejemplo; aunque tengas muchísimo trabajo, a la larga te sentirás frustrado. Así que elige tu mercado sabiamente.

Quizá estás empezando y todos tus trabajos provienen de las recomendaciones de amistades y familiares. Aún así, define tu mercado. ¿Cómo son las personas que has atendido? ¿A qué se dedican? ¿Dónde se ubican? ¿Qué tipo de servicios requieren? ¿Para que eventos te necesitan?

Una vez más, escríbelo todo con detalle.

 

3. Define tu competencia

Ahora es turno de identificar a quienes prestan servicios similares al tuyo en tu mercado.

Creo en la competencia de forma constructiva y que hay trabajo para todos. No se trata de robarle los clientes a alguien más, sino de pensar en que opciones tienen tus clientes potenciales.

Haz exactamente el mismo análisis que hiciste al principio. Escribe detalladamente el tipo de servicio prestan otros artistas, estudios o salones. Describe lo que los hace únicos y especiales, lo que los diferencia de ti, lo que los hace similares a ti.

 

4. Investiga los precios de tu competencia

No es sencillo, pero deberás hacerlo. Necesitas averiguar las tarifas de las personas o establecimientos que definiste como tu competencia en tu mercado. De nada servirá saber cuanto cobra un salón de lujo por una novia, si tu deseas proveer servicios a domicilios de clase media.

Es necesario conocerlos para tener una guía. No se trata de copiarlos o peor aún, rebajarlos y establecer ese precio inferior como tu tarifa.

Organiza las tarifas de tu competencia del 1 al 10. A las más accesibles, asígnales la puntuación inferior; mientras que a las más elevadas, la superior. Es decir, si en tu mercado los precios de maquillaje van de $100 a $800, asígnale 1 al servicio de $100 y 10 al de $800. De modo que el de $450 tendría entonces puntuación 5 y así sucesivamente.

 

5.Califica a tu competencia

Aquí es donde se empieza a poner rudo. Vas a tener que ser completamente objetivo y trabajar a conciencia. Califica del 1 al 10 el servicio de tu competencia con honestidad.

No te enfoques únicamente en su trabajo, sino en su servicio, imagen y experiencia. Yo defino diferentes categorías en función de mi análisis de los pasos 1 y 3 y aplico una calificación a cada una de ellas. Al final hago un promedio y asigno la calificación resultante.

 

6. Califica tu servicio

Si. Al igual que lo hiciste con tu competencia, ahora deberás hacerlo con tu servicio.

Es muy importante que tu calificación sea lo más honesta y objetiva posible. Sé exigente contigo mismo.

Si te resulta difícil, pide ayuda a personas que te conozcan bien, tanto a ti como a tus servicios; que vayan a ser completamente honestos y objetivos. No temas preguntarles cuales son tus áreas de oportunidad y cuanto pagarían por tu servicio.

No te desmoralices por el número. Si la calificación no es la que esperabas, tan solo significa que hay oportunidad de crecer y mejorar.

7. Analiza tus costos

Esta, para mí, es siempre la parte devastadora. Es crucial conocer todos los costos involucrados para ofrecer tus servicios a un cliente.

Transporte, estacionamiento, tiempo, cosméticos, material higiénico y desechable, capacitación, equipo y demás, implican un costo. Yo suelo contabilizar incluso, el tiempo que dedico a mi cliente lejos de mi estación de maquillaje y también el tiempo de limpieza y desinfección de pinceles, herramientas y kit de maquillaje.

No omitas nada. Es de suma importancia que conozcas el costo de tu servicio.

 

8. Compara tarifas y servicios

Ahora vamos a comparar y para ello vamos a utilizar tu calificación, la calificación de servicio de tus competidores, así como la puntuación de sus tarifas.

Ordena de menor a mayor a tus competidores por calificación de servicio y por puntuación de sus tarifas.

Ubica tu calificación entre tu competencia. Es decir, ubica cuánto cobran los artistas o establecimientos con calificaciones similares a la tuya. Esta será la tarifa de la que partiremos, llamémosla tarifa a ajustar.

No hemos terminado. No significa que eso debas de cobrar, solo va a orientarte.

 

9.¡Asegúrate de tener un margen de utilidad!

Con el cálculo de tus costos y la tarifa a ajustar necesitamos hacer números.

Si la tarifa a ajustar es superior a tus costos, tienes una ganancia. Si ésta es superior al 20-30%, ¡FELICIDADES! tienes un margen de utilidad y una tarifa competitiva que puedes tomar como tu tarifa final. Es decir si tu tarifa a ajustar es de $1200 y tus costos son de $600, entonces tu ganancia será de $600 y vale la pena mantener $1200 como tu tarifa.

Por el contrario, si tus costos sobrepasan la tarifa a ajustar, necesitas reconfigurar las cosas. Cada vez que realices un servicio estarás perdiendo dinero, en lugar de ganarlo. Es decir, si tu tarifa a ajustar es de $750 pero tus costos son de $850; cada vez que maquilles a alguien estarás perdiendo $100.

Si esto sucede, deberás recortar al máximo los costos para minimizarlos y subir la calidad de tu servicio para que tu tarifa pueda subir y al final obtengas una ganancia con cada trabajo realizado.

10. Vuelve a analizar

Analiza de nuevo y compara tu servicio con el de aquéllos que tienen una calificación similar a la tuya.

Revisa si existe alguna razón que justifique cobrar por arriba de ellos o bien, por debajo y ajusta tu tarifa lo que juzgues conveniente. Hazlo desde la perspectiva del cliente más exigente.

No lo decidas pensando en que si cobras menos tendrás más trabajo. La tentación de pensar que porque cobramos excesivamente no concretamos al cliente, siempre va a estar ahí. Es cierto, muchos declinan nuestros servicios por cuestiones económicas, pero quien valora tu trabajo siempre estará dispuesto a pagar lo que vale. Los clientes que están buscando precios bajos, jamás permanecerán contigo pues siempre habrá quien cobre menos.

Puede parecer tedioso pasar por todo este proceso para definir cuanto debes cobrar por tus servicios, sin embargo es la manera más profesional que conozco. Si quieres poder vivir de tu pasión necesitas la certeza de obtener ganancias.

Lo que te convierte en un verdadero profesional no es únicamente tu talento y habilidades para maquillar, sino que tan seriamente tomas tu profesión y que tan lejos estas dispuesto a llegar. ¡Vale la pena el esfuerzo!

Sígueme en @eugeniavarguez